Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Punto Serrano

Punto Serrano

Vuelve Ted Lasso y uno ya no sabe si aplaude o se toma un pase largo a otra serie

Apple TV+ resucita al entrañable entrenador estadounidense con una cuarta temporada que muchos juraban que no iba a existir. Repaso de lo que se viene y de las preguntas que deja un regreso a esta altura de la historia.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
Vuelve Ted Lasso y uno ya no sabe si aplaude o se toma un pase largo a otra serie

Dicen que a nadie le amarga un dulce, pero a esta altura uno duda. Apple TV+ decidió desempolvar a Ted Lasso y mandarlo de vuelta a la cancha del AFC Richmond, cuando media Inglaterra ya se había hecho el corazón sin él. La cuarta temporada llega después de años de pausa y con la tercera como un final que, en teoría, cerraba la historia con moño y todo. Spoiler: el moño no era tal.

La serie se ganó al público en plena pandemia, cuando el mundo necesitaba algo así como un abrazo con bigote y buzo del Richmond. Funcionó como contrapeso emocional a momentos coletudos de aquellos años y dejó una base de fans que nunca terminó de digerir el desenlace. Ahora esa base recibe una entrega nueva, más prolongada la espera de lo que cualquier calendario razonable imaginaba.

Las caras nuevas que se suman al club

  • El equipo femenino: una de las incorporaciones más importantes del regreso. Las jugadoras entran con dinámicas propias y le dan aire fresco a una serie que en sus últimas temporadas empezaba a girar demasiado sobre los mismos personajes.
  • La entrenadora Alice Chilton: de lo más destacado del reparto nuevo, una presencia que promete cambiar la dinámica del banco de suplentes que Ted dejó vacante.
  • Matthijs: el interés sentimental que se cruza en el camino de Rebecca y le complica la vida personal cuando la profesional ya estaba bastante revuelta.

Los que vuelven, con tramas recicladas

Keeley Jones reaparece después de haber consolidado su propia empresa de relaciones públicas y definido un camino independiente en la temporada anterior. Acá la emparejan de nuevo con Roy Kent, como si el guion no pudiera evitar tentarla con un retorno al viejo romance. Rebecca, mientras tanto, se reparte entre el affaire con Matthijs y conflictos que mezclan lo íntimo con lo corporativo, con la misma elegancia con la que ella reparte un Malbec en una reunión de directorio. Hay que ver si esta vuelta de tuerca le suma o le resta a un personaje que ya había mostrado todo lo que tenía para mostrar.

Brendan Hunt, cocreador de la serie, se refirió al regreso de uno de los protagonistas originales y soltó una frase que es casi una confesión: la ausencia de ese personaje "hubiera sido un flaco favor a nuestra nueva historia". Traducido del inglés corporativo al castellano de café: lo trajeron de vuelta porque sin él la cosa no se sostenía. Es honesto, al menos.

Vale la entrada, aunque con una advertencia. La serie sigue teniendo ese tono cálido que la hizo famosa y las incorporaciones le vienen bien, sobre todo el plantel femenino que le saca al relato ese olor a picadita entre varones que ya empezaba a cargar. Pero el riesgo es real: cuando reabrís una historia que se cerró con aplausos, siempre perdés algo en el camino. La pregunta es cuánto. Por ahora, le doy un voto de confianza, no sin antes recomendar paciencia al espectador que dejó de verla en la tercera. Mi reconocimiento silencioso de hoy va para el elenco femenino en bloque, especialmente para las actrices que debutan en Richmond sin red y le ponen garra a un guión que todavía las está conociendo. Bienvenidas al barro, chicas. Tienen banco.

CB
Claudia BustosEspectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo