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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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The Good Place: cuatro temporadas para preguntarse qué hiciste con tu vida (después de muerta)

La serie de Michael Schur convierte el más allá en una clase de filosofía con chistes, demonios con forma de vecinos y una protagonista que llega al paraíso por error. Un recorrido por sus 53 episodios, su elenco y los dilemas morales que la convirtieron en una de las comedias más inteligentes de los últimos años.

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Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
The Good Place: cuatro temporadas para preguntarse qué hiciste con tu vida (después de muerta)

Hay que estar muerto para descubrir que viviste como un desastre. Y hay que tener la cara dura de Eleanor Shellstrop para, una vez en el paraíso, reconocer sin anestesia que no merece ni el lobby del lugar. Eso es The Good Place: una comedia que arranca con una —perdón, una recién fallecida— que se cuela en el barrio de las buenas personas por un error administrativo del más allá y, en lugar de arrepentirse, le pide a un profesor de filosofía nigeriano que la entrene para no quedar en evidencia. Cuatro temporadas, 53 episodios y la pregunta más incómoda de la tele moderna: ¿se puede mejorar después de muerto? Vale la entrada.

El barrio de al lado

El arreglo celestial

El motor de la serie

Los actores que hacen funcionar la máquina

  • Michael Schur, el creador, ya había demostrado que sabe hacer sitcom con cerebro en Brooklyn Nine-Nine y Parks and Recreation. Acá se manda una premisa ridícula y la sostiene cuatro temporadas sin que se caiga a pedazos.
  • Ted Danson como Michael, el arquitecto del paraíso. Es el tipo que les da la bienvenida, les explica las reglas y, a esta altura, ya no necesita presentación: Danson hace de demonio con sonrisa de realtor y le sale impecable.
  • William Jackson Harper como Chidi, el profesor de filosofía que sufre cada decisión como si le fuera la vida en ello. Spoiler: ya le fue.
  • Kristen Bell como Eleanor, la protagonista que dice las cosas que todos pensamos y nadie se anima a decir en voz alta.
  • Jameela Jamil como Tahani, la ricachona con apellido impronunciable que necesita un capítulo entero para que aprendas a escribirlo bien.
  • Manny Jacinto como Jason, el novio de Eleanor, un tipo que entra a debates sobre Kant preguntando si es un jugador de fútbol. El alivio cómico de la serie.

Filosofía con chistes malos (y buenos)

El gran acierto de The Good Place es tomarse en serio a Kant sin dejar de hacer el ridículo. En la misma escena pueden discutirse el utilitarismo de Jeremy Bentham y si Eleanor puede fugarse del barrio en una piña congelada gigante. Es una serie que te tira a Kierkegaard y al siguiente chiste te pregunta si te imaginás a Jason como presidente de Estados Unidos. La combinación parece un cóctel imposible, pero funciona. Schur entendió algo que muchas comedias inteligentes olvidan: para que la gente escuche una idea densa, primero hay que hacerla reír.

El recorrido de los personajes también toca la pérdida, el paso del tiempo y lo que significa envejecer junto a alguien, incluso cuando ese alguien es unidimensional en el más allá. La serie no escatima en momentos emotivos: hay muertes (de nuevo), despedidas y un arco final que cierra las cuatro temporadas con un guiño a todos los que acompañamos a Eleanor desde el primer episodio en el que se comió un shrimp sin saber si estaba permitido.

El cierre y la pregunta que queda

La ficción tiene un desenlace que cierra el recorrido de sus protagonistas. Quien haya llegado hasta acá sabe que el final es de esos que dan ganas de aplaudir solos en el sillón, con la pantalla en negro y un algodón de tristeza en la garganta. ¿Qué dilema de la serie te gustaría debatir?

Mi elogio de hoy, como siempre, va para el que nadie nombra: para el equipo de guionistas que sostuvo cuatro temporadas el equilibrio entre un chiste de flatulencia y una clase sobre el imperativo categórico. Escribir filosofía con timing cómico es un oficio. Y estos lo ejercen como los dioses que la serie les niega a sus protagonistas.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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