Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Punto Serrano

Punto Serrano

Portada — Turismo —

Siete platos para armar la semana sin complicarse: de una pasta sin amasado a un guiso francés con bolsillo

Malfattis de espinaca y ricota, fugazetta con mozzarella y cebolla, boeuf bourguignon accesible y un brownie apto para celíacos: un menú que va de lo simple a lo elaborado, con ingredientes de despensa y heladera.

ML
Marcos LudueñaTurismo · · 3 min de lectura
Siete platos para armar la semana sin complicarse: de una pasta sin amasado a un guiso francés con bolsillo

La oferta hotelera de esta semana en Buenos Aires viene movidita y el pronóstico del fin de semana pinta estable, así que vale la pena pensar en cocinar en casa algo rico sin volverse loco. Para eso, esta vuelta propone siete recetas que van de lo más sencillo a lo más elaborado y que se bancan las variantes según lo que tengamos en la heladera. Nada de inventos: todos los ingredientes son frescos o de despensa.

Una pasta italiana que se arma con una cuchara

Los malfattis de espinaca y ricota son, a mi criterio, el plato más convocante del menú. En italiano, malfatti significa mal hechos, y se forman de manera irregular con cuchara o con las manos: no hace falta molde ni técnica especial. La mezcla lleva espinaca, ricota, harina, huevo y queso rallado. Se pueden hervir directo en la salsa o cocinarlos en agua y gratinarlos al horno con queso encima, que es como más me gustan. La espinaca aporta vitaminas y minerales; la ricota y el queso suman proteínas y calcio.

Si lo que queremos es algo más liviano, la ensalada tibia de espárragos combina texturas que a mí me enganchan: la yema cremosa, el crujiente del rabanito y la panceta, y el sabor particular del espárrago. Una ventaja que suma puntos: los ingredientes se pueden cocinar con anticipación y saltearse juntos en el momento de servir.

Milanesa, fugazetta y el guiso que mejora al día siguiente

La milanesa de merluza a la inglesa se reboza con una cubierta simple y aireada que forma una corteza dorada al freír. Adentro queda jugosa y el acompañamiento de siempre son las papas fritas con salsa tártara. Para la cena familiar aparece la fugazetta, con mucha mozzarella y cebolla en cantidad: la base se puede preparar con anticipación y guardarse en el freezer hasta el momento de llevarla al horno.

El guiso de fideos es la opción para aprovechar lo que queda dando vueltas por la heladera: un trozo de carne, zapallo, papa, zanahoria o cebollita se combinan en la olla. Como todo guiso que se precie, mejora al día siguiente, así que conviene hacer cantidad.

Boeuf bourguignon en versión de bolsillo y un postre sin gluten

El boeuf bourguignon económico adapta el clásico francés de carne al vino tinto con cortes más accesibles. Los champiñones, que forman parte de la receta original, son opcionales en esta versión; yo los pondría igual, pero se puede zafar sin ellos. La clave pasa por la cocción lenta, que ablanda la carne y concentra la salsa. Comparando con la misma fecha del año pasado, esta receta se volvió un clásico de las familias que quieren lucirse sin gastar de más.

Para el cierre dulce, la marquise de chocolate sin TACC reemplaza la harina de trigo por harina de almendras. El resultado es un postre de textura aterciopelada y sabor intenso, sin que el cambio de ingrediente modifique el perfil del chocolate. Si sobra, se guarda perfecto en la heladera.

  • Malfattis de espinaca y ricota: sin amasado, se forman con cuchara y se gratinan al horno.
  • Ensalada tibia de espárragos con panceta, rabanito y yema: se puede dejar todo cocido y armar al servir.
  • Milanesa de merluza a la inglesa con papas fritas y tártara.
  • Fugazetta con mucha mozzarella y cebolla: base freezable.
  • Guiso de fideos con zapallo, papa, zanahoria y lo que haya en la heladera.
  • Boeuf bourguignon con cortes accesibles y cocción lenta.
  • Marquise de chocolate sin TACC, con harina de almendras.

Después de cocinar algo así, a mí me gusta terminar la noche en un bar de siempre para comer una picadita y charlar tranquilo. Cerca de casa, por ejemplo, La Cupé de Caballito sigue siendo un lugar de cabecera para sentarse con amigos y cerrar la jornada sin prisa.

ML
Marcos LudueñaTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo