Mew2King, las chinches y la expulsión más insólita del año competitivo
El histórico jugador de Super Smash Bros. Melee quedó afuera del Xtreme Fighters Showdown 2026 después de mostrar en redes las picaduras que sufre en su casa. Los organizadores alegaron "seguridad sanitaria" y el chico borró todo. Una historia que parece broma pero no lo es.

A veces la realidad supera a la ficción y ni siquiera necesita guion. Jason Zimmerman, más conocido como Mew2King, uno de los nombres históricos de Super Smash Bros. Melee, se quedó afuera del Xtreme Fighters Showdown 2026 no por perder una partida, no por una sanción disciplinaria, no por un doping tecnológico: lo echaron porque tiene chinches en su casa y lo contó.
El 15 de octubre, el jugador publicó en X que tenía las manos hinchadas y no sabía si el problema venía de las horas de práctica con Fox o de las picaduras que sufría a diario en su hogar, en Ohio. De paso, avisó que estaba abordando su vuelo a Texas para competir. Las fotos que acompañaron los mensajes mostraban protuberancias rojas en ambas manos y en la pierna derecha. Nada lindo.
De las picaduras al veto
En publicaciones posteriores, Zimmerman contó que dos meses atrás había tenido cerca de cien picaduras en todo el cuerpo y que llevaba meses viviendo en esa situación, al punto de planear una mudanza a California para escapar del problema. La confesión se viralizó y la comunidad encendió la alarma: las chinches viajan fácil en equipaje y ropa, lo que encendió las luces rojas en un evento que reúne gente de todo el país.
El director ejecutivo del torneo salió con un comunicado que es un monumento al eufemismo: "Por la seguridad de nuestro evento, le hemos informado amablemente a Mew2King que no podrá participar ni asistir este fin de semana debido a una preocupación de salud reportada por él mismo. La salud y el bienestar de nuestros asistentes es nuestra prioridad". Traducción: chau, no vengas.
“Por la seguridad de nuestro evento, le hemos informado amablemente a Mew2King que no podrá participar ni asistir este fin de semana debido a una preocupación de salud reportada por él mismo. La salud y el bienestar de nuestros asistentes es nuestra prioridad.”Director ejecutivo del Xtreme Fighters Showdown
Después de conocidos los hechos, Zimmerman borró las publicaciones y se llamó a silencio. No hubo defensa pública, no hubo réplica, no hubo abogados. Solo el ruido de las redes y un tema que divide aguas. Vale la entrada: el tema da para discutir de verdad si uno se pone a pensarlo dos minutos.
La pregunta que queda flotando
- ¿Cuánto pesa una cuestión de salud personal, declarada por el propio involucrado, para que un torneo le cierre la puerta en la cara?
- ¿La decisión protege al resto de los asistentes o castiga a Zimmerman por la honestidad de contar lo que le pasaba?
- ¿Habría pasado lo mismo si el jugador hubiera borrado todo y se hubiera presentado en Texas sin decir nada?
- ¿Dónde está el límite entre el cuidado sanitario y la estigmatización de alguien que, encima, ya estaba planeando mudarse para resolver el problema?
No es el primer episodio extraño en competencias de videojuegos este año. Hace poco un profesional de DotA 2 jugó con un operativo policial en su centro de entrenamiento, y en septiembre un campeón de Pokémon VGC le echó la culpa de una derrota al olor de su rival, lo que desató una campaña comunitaria a favor de la higiene presencial. La escena competitiva está rara, y este caso de Mew2King es la prueba más gráfica de eso.
Mi pequeña venganza personal: en medio de tanto disparate, quiero nombrar a la gente de producción del evento que se habrá pasado el viernes leyendo tuits sobre chinches, evaluando si correspondía el veto, redactando comunicados y, encima, durmiendo con un ojo abierto por las dudas. Nadie los va a aplaudir y, sin embargo, seguro cumplieron su trabajo como corresponde. Vale la mitad de la entrada, pero la
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