Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Punto Serrano

Punto Serrano

Enfrentados: Marfil llega a la pantalla con Ester Expósito y un guardaespaldas que incomoda

La novela de Mercedes Ron se transforma en serie con acción, romance y una protagonista que pasa de la libertad absoluta a convivir con su propia sombra. Hablan la autora y el director, Óscar Pedraza.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 4 min de lectura
Enfrentados: Marfil llega a la pantalla con Ester Expósito y un guardaespaldas que incomoda

A veces uno se pregunta quién tuvo la valentía de mirar el fenómeno de la literatura juvenil romántica y decir: bueno, vamos por más. Eso fue lo que hicieron con Enfrentados: Marfil, la adaptación de la novela de Mercedes Ron que tiene a Ester Expósito y a Hugo Diego García como cara y contracara. La dirige Óscar Pedraza y la propuesta es clara: sacar la historia del libro, ponerla en cámara y agregarle acción, misterio y ese condimento adulto que la propia Ron venía buscando desde que agotó la saga Culpables en las librerías.

De salidas nocturnas a vivir con un guardaespaldas

La premisa es de manual: una joven con vida de salidas y libertad termina envuelta en un secuestro. A partir de ahí, la rutina se rompe y aparece un guardaespaldas. La relación entre Marfil y ese hombre que no eligió pero que termina cuidando su espalda organiza la novela y, ahora, la serie. Ron explicó que le interesaba mostrar cómo reaccionan los personajes cuando se cruzan con una situación que no tenían en el menú: una ruptura del día a día que los obliga a reconfigurar todo, empezando por la convivencia.

“Me interesaba mostrar cómo reaccionan los personajes cuando se cruzan con una situación que no tenían prevista. Esa ruptura es la que mueve la historia.”Mercedes Ron

La autora no se escondió: una de sus inspiraciones confesadas es El guardaespaldas, esa vieja idea del amor prohibido entre una protegida y quien debe cuidarla. Pero a diferencia de aquel film, Ron le sumó un conflicto que pesa más allá de la pareja. Viene de un recorrido por la literatura juvenil, donde se codeó con miles de lectores en Wattpad, y dijo en distintas entrevistas que, después de Culpables —que ya pasó los seis millones de libros vendidos—, quería ir a un registro prácticamente adulto. No es un giro total, ojo: sigue habiendo romance, sigue habiendo tensión, pero ahora hay secuestro de por medio y decisiones con consecuencias.

Nueva York, independencia y un personaje que cambia de aire

Hay un detalle biográfico que le da contexto a todo. Ron escribió la novela durante una estadía de varios meses en Nueva York, junto a una amiga. Venía de vivir con sus padres en Buenos Aires —es porteña de nacimiento, aunque hoy vive en Sevilla— y asoció esa mudanza temporaria con la independencia pura. Esa apertura, esa sensación de que de pronto todo es posible, se filtró en la personalidad de Marfil antes del sacudón. Por eso el contraste posterior, con las restricciones que le impone el nuevo escenario, duele el doble: lo que se pierde se nota más cuando uno ya probó la libertad.

  • La novela fue escrita durante una estadía de varios meses en Nueva York, junto a una amiga.
  • La autora es porteña, vive en Sevilla y empezó a publicar en Wattpad.
  • Su saga Culpables superó los seis millones de libros vendidos.
  • Ron reconoció la influencia de El guardaespaldas para construir la tensión entre protegida y custodio.
  • La adaptación fue elogiada por la química entre Ester Expósito y Hugo Diego García.

Lo que se gana y lo que se pierde al pasar del libro a la pantalla

Cuando una novela romántica pega el salto a la pantalla, siempre hay un duelo silencioso entre lo que imaginó el lector y lo que muestra la cámara. Ron lo sabe y por eso celebró que esta vez los personajes y los espacios tengan una forma visible: dijo que la química entre Expósito y García, las escenas de acción y las imágenes de la ciudad terminan de cerrar el círculo. Para ella, el cambio de formato permite darle cuerpo a figuras que cada lector había construido a su manera, con su propio cara y su propio guardarropa mental. Ahora bien, también es cierto que el salto a la pantalla suele pedir más: más contexto, más acción visible, más razones para que el espectador no cambie de canal. Y acá aparecen las escenas de acción y el misterio del secuestro como anzuelos para quienes no llegan desde el libro.

Hay algo que me gusta destacar y que muchos pasan por alto: el trabajo de Hugo Diego García. Mientras todos miran a Expósito —que es,, la cara visible de cualquier proyecto donde ella participa—, García le planta adelante un guardaespaldas con presencia, silencio y esa incomodidad exacta que el personaje necesita. Es el tipo de tarea que no siempre se nota, pero que sostiene la historia cuando la protagonista quiere explotar. A mí, particularmente, me ganó. Vale la entrada.

CB
Claudia BustosEspectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo