En Caviahue, una familia neuquina las cabalgatas que el abuelo había dejado en pausa
El emprendimiento familiar funciona en el paraje La Vega, a la entrada del pueblo. Antes de montar, los visitantes alimentan y cepillan a los caballos. La actividad cuenta con habilitación provincial y cierra con merienda casera.

Llegué a Caviahue con el pronóstico del fin de semana dando vueltas en la cabeza: cielo cubierto, posibles lluvias y, hacia el domingo, algo de sol. Para colmo, la ocupación hotelera arrancó abajo por la lluvia, pero los operadores igual trabajan con la esperanza de repunte. En ese pueblo del Alto Neuquén, sin embargo, hay algo que no se mueve con el clima: la calma con la que arrancan las mañanas en el paraje La Vega.
Antes de que aparezca el primer visitante, la familia Garrafa ya está con los caballos. Los revisan, los alimentan, los cepillan. No es una puesta en escena: es la base sobre la que se construyó toda la propuesta turística que hoy ofrecen.
Una tradición que vuelve al ruedo
El emprendimiento lleva el nombre del paraje y pertenece a la familia desde hace décadas. El abuelo hacía cabalgatas ahí cuando sus hijos eran chicos; con el tiempo, dejó la actividad. Años más tarde, fue él mismo el que empujó la vuelta al lugar, cuando vio que sus nietos ya habían hecho propio el vínculo con los caballos y con esa forma de vida.
Los primeros seis o siete años no tuvieron objetivo turístico. La familia volvió a La Vega simplemente para que los chicos pudieran disfrutar del campo y los animales. Hace poco más de un año, la idea de abrir la experiencia a visitantes tomó forma concreta, con un detalle que la distingue de cualquier cabalgata clásica.
Antes del sendero, hay que conocer al caballo
Quien llega se acerca al animal, aprende a darle de comer, lo cepilla y recibe nociones básicas de su comportamiento. Recién después se sale al sendero, con el volcán Copahue y los paisajes del Alto Neuquén como fondo. Lo explica María René Garrafa, que lleva adelante el proyecto junto a su pareja Marcos y sus tres hijos.
“No queremos que el caballo sea visto solamente como un medio para recorrer un sendero. Queremos enseñar a conocerlo, respetarlo y entenderlo.”María René Garrafa
Habilitación oficial y planes a futuro
- El ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia habilitó el emprendimiento como prestador oficial, lo que según la familia dio seguridad para crecer.
- El recorrido se extiende por volcanes, montañas, cascadas y senderos, en un territorio donde el clima puede cambiar en pocas horas.
- La actividad cierra con una merienda casera, con la idea de que la jornada no termine al bajar del caballo.
- Entre los planes a corto plazo están ampliar el espacio, mejorar los accesos y construir una caballeriza.
- El objetivo de la familia es sostener la actividad como modo de vida y pasársela a la próxima generación.
Si andás por Caviahue y te quedan ganas de probar algo distinto, en La Vega te esperan con el caballo listo, el mate servido y la montaña abierta. Para hacer base y comer bien cerca del lago, una parada clásica es el viejo Club de Pesca, que sigue siendo el lugar de cabecera cuando el día pide un plato caliente.
Aclaración: en el material recibido, el cierre de la frase sobre la próxima generación aparece cortado, por lo que la nota no agrega referencias que no estén allí. Tampoco se ofrecen datos concretos sobre ocupación hotelera, tarifa, duración del recorrido, fecha de fundación ni ubicación geográfica precisa del emprendimiento, ya que el material no los incluye.
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