El Niño empuja la carne hacia las Fiestas: prevén subas de hasta 10% en los cortes vacunos
El caudal del Paraná superó los 26.300 metros cúbicos por segundo y Yacyretá debió abrir el vertedero. El impacto inmediato se siente en el precio de los alimentos, mientras la mayor generación hidroeléctrica podría atenuar el costo de la energía.

El caudal del río Paraná superó los 26.300 metros cúbicos por segundo en los últimos días, un registro que equivale a llenar diez piletas olímpicas por segundo, según datos de la Entidad Binacional Yacyretá. La represa debió abrir las compuertas del vertedero principal y en Corrientes se contabilizan alrededor de 500 evacuados, con el río proyectado a superar los siete metros frente a la capital provincial. Para el bolsillo de los consumidores, el efecto más directo se está empezando a traducir en los precios de los alimentos: el mercado anticipa subas de hasta 10% en la carne vacuna antes de las Fiestas de fin de año.
Vamos a los números: lo que ya se mueve y lo que viene
En el último relevamiento del INDEC, los cortes de vaca ya habían subido alrededor de 1% en un mes, luego de varios meses de aceleración. El dato no es menor: alimentos y bebidas representan el 23,4% del índice de precios al consumidor, y la carne sola explica entre el 7% y el 13% de ese rubro según la región. Vamos a los números: la presión sobre los cortes llega en un momento en que el consumo interno se mantiene en niveles históricamente deprimidos, lo que reduce los márgenes para trasladar aumentos a las góndolas, aunque la oferta viene ajustada y los feedlots trabajan con capacidad limitada.
Comparado con el mismo mes del año anterior, la carne vacuna acumula una suba muy superior al promedio nacional de precios, que en los últimos meses se movió a un ritmo menor. La combinación de menor oferta estacional y mayor costo logístico en zonas anegadas configura el escenario que las carnicerías y los supermercados ya empezaron a reflejar en las pizarras.
Energía: el contrapeso barato del exceso de agua
En el frente energético, en cambio, el fenómeno opera a favor de los consumidores. El exceso hídrico obliga a las represas del sistema a turbinar más agua, y la hidroelectricidad es la fuente más barata del parque de generación argentino. Mayor despacho hidroeléctrico significa menor uso de centrales térmicas que queman combustibles fósiles más caros, lo que debería traducirse en una baja del costo marginal de generación. La contrapartida técnica es que, con el río crecido aguas abajo, cada metro cúbico que pasa por las turbinas rinde menos, según datos de la propia Yacyretá.
- Caudal del Paraná: 26.300 m3/s, con el pico todavía en tránsito hacia el Delta, donde llegaría en unos 20 días.
- Yacyretá: compuertas del vertedero principal abiertas; evacuación preventiva en Corrientes, con el río proyectado por encima de los 7 metros.
- Carne vacuna: suba esperada de hasta 10% antes de las Fiestas; en el último IPC del INDEC los cortes ya habían avanzado cerca de 1% mensual.
- Alimentos y bebidas: 23,4% de la canasta del IPC; la carne aporta entre 7% y 13% de ese componente según la región.
- Energía: más generación hidroeléctrica, que es la fuente más barata del sistema, con impacto favorable sobre el costo mayorista.
El campo: el saldo histórico de los años Niño
En el plano agrícola, el balance tiende a ser positivo en términos históricos. En las quince campañas con presencia de El Niño registradas desde 1980/81, la soja rindió en promedio 6,1% por encima de su tendencia y el maíz, 6,4%, de acuerdo con estudios que suelen citar las bolsas de cereales. Sobre una cosecha proyectada para 2026/27 de 155,8 millones de toneladas, según la Bolsa de Comercio de Rosario, el desvío positivo típico de los años Niño podría sumar unas siete millones de toneladas. Mayor producción agrícola tiende a traducirse, con cierto rezago, en mayor oferta de alimentos y menor presión sobre los precios, aunque el camino hacia los consumidores depende de la logística y del tipo de cambio.
El riesgo, como recuerda la propia Yacyretá y repiten los técnicos del INTA, está en los excesos: inundaciones prolongadas encarecen el transporte de granos y de hacienda, deterioran caminos rurales y pueden afectar la calidad de la pastura. Verónica Ceballos, Economía regional, describe un cuadro en el que la pulseada entre oferta y demanda se define, como ocurre en casi todos los ciclos Niño, por la velocidad con la que el agua se retire de las zonas productivas y por la magnitud del daño logístico sobre la cadena de carnes.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

La fuga de dólares por turismo en un año superó los ingresos de Vaca Muerta

El Gobierno impulsa en el Congreso el inicio del debate por la reforma jubilatoria

