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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Detroit se la juega toda con Cunningham: los Pistons van por el salto que les faltó

Sin cambiar casi nada tras las 60 victorias y la caída en semifinales, la franquicia blindó a Duren y Ausar Thompson, sumó tiradores y apostó todo a que su base estrella deje de cargar con todo el peso creativo del equipo.

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Sebastián CuelloDeportes · · 3 min de lectura
Detroit se la juega toda con Cunningham: los Pistons van por el salto que les faltó

A los Pistons les sobró regular season y les faltó playoff. Ese es, en una línea, el balance que dejó la última campaña en Detroit: 60 victorias, primer puesto del Este, y una eliminación en siete juegos en semifinales frente a Cleveland que dejó más preguntas que respuestas. La franquicia, sin embargo, eligió no entrar en pánico. Decidió que el problema no fue el rumbo, sino la profundidad.

Minuto 1: blindar a los pilares

Lo primero que hizo la oficina fue asegurar a las dos piezas interiores que sostienen la pintura. Jalen Duren y Ausar Thompson firmaron extensiones millonarias y quedaron atados al proyecto por varios años. El mensaje interno fue claro: el núcleo se mantiene, la confianza está intacta. La apuesta de fondo, claro, es que Cunningham, ya instalado entre los bases de elite de la NBA, pueda dar el salto que todo el entorno viene prometiendo.

La movida tiene una lógica deportiva y también una lectura económica: con Duren y Thompson asegurados, Detroit puede empezar a planificar el tope salarial con horizonte, sin el riesgo de perderlos gratis en dos veranos. Y, de paso, les marca a los propios jugadores que son parte de la solución, no piezas de cambio.

KILÓMETRO 5: tiros por todos lados

  • John Collins llega para sumar volumen interior y reemplazar la producción que dejó la salida de Tobias Harris.
  • Isaiah Joe se incorpora como un especialista de perímetro, un tirador de rol pensado para agrandar la cancha.
  • Kevin Huerter aporta otra alternativa de tiro exterior, con experiencia en sistemas donde la pelota se mueve rápido.

Las tres incorporaciones apuntan al mismo lugar: abrir la cancha. La idea es que Cunningham no tenga que resolver todo en el pick and roll contra dos marcas. Si los rivales tienen que respetar a Collins, Joe y Huerter desde el triple, las defensas no podrán colapsar tan fácil sobre el base, y los espacios para Duren y Thompson en la pintura se multiplican. Es, en el papel, la fórmula más razonable para sacar a Detroit del techo de las semifinales.

La duda que no se va

Igual, el fantasma sigue siendo el mismo: ¿quién genera cuando Cunningham se sienta en el banco o cuando recibe la marca doble de un rival serio? Ahí aparece la gran variable interna de la temporada, la que el cuerpo técnico de J.B. Bickerstaff necesita que explote. La evolución ofensiva de Ausar Thompson es, en criollo, la llave. Hasta ahora su aporte se construyó desde la defensa, con intensidad y lectura. Si le suman creación, manejo de pelota y confianza para tomar decisiones con el reloj en contra, Detroit deja de depender tanto de su base estrella en los minutos decisivos.

El otro punto a mirar de cerca es el de los espacios en la pintura. Duren y Thompson ofrecen atletismo, físico y una defensa interior sólida, pero ninguno de los dos es un tirador de larga distancia confiable. Eso es un dato, no una opinión. En una serie larga de playoffs, las defensas inteligentes van a seguir dejando que ambos se alejen del aro y van a cerrar la zona. Si los nuevos tiradores no castigan esa decisión desde el perímetro, el problema se repite partido tras partido.

Minuto 48: la prueba de fuego

Lo que viene para los Pistons es simple de explicar y difícil de ejecutar. El plantel está, en lo esencial, cerrado. Las tensiones del mercado de pases ya quedaron atrás. No hay más excusas ni movimientos a la vista. Ahora, con Cunningham como eje, Duren y Thompson blindados y los tiradores nuevos intentando abrir la cancha, la franquicia se juega su temporada a una sola carta: confirmar que las 60 victorias del año pasado no fueron un accidente estadístico, sino el piso real de un proyecto que quiere dar el salto. La vara está alta. Y el reloj ya empezó a correr.

Y miren, a los Cavaliers, que el año pasado les cortaron el sueño, les aviso desde acá: esta versión de Detroit, con perímetro renovado y el mismo corazón en la pintura, no va a ser la misma presa fácil. La revancha ya se está cocinando.

SC
Sebastián CuelloDeportes

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