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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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Denisse González y el mes que le cambió el cuerpo: "Yo no soy la enfermedad"

La ex Gran Hermano contó que pasó por cuatro tratamientos y dos internaciones por púrpura trombocitopénica inmune. Habló del miedo, del cepillarse los dientes como imposible y de lo que aprendió en la sala de espera.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
Denisse González y el mes que le cambió el cuerpo: "Yo no soy la enfermedad"

Hay una épica muy particular en contar un problema de salud desde un estudio de televisión: luces tenues, un médico al lado que traduce lo técnico y una mujer que elige ponerle nombre público a algo que preferiría llevarse a su casa en silencio. Eso fue lo que hizo Denisse González, exparticipante de Gran Hermano, cuando se sentó a relatar las dos internaciones que le tocaron vivir en cuestión de semanas. Y aclaro: no lo hizo en plan testimonial ni buscando likes. Lo hizo porque si se ausentaba un mes de sus redes sin dar explicaciones, imaginaba que el vacío iba a ser peor que la verdad. Tiene su lógica, y también su coraje.

Un chequeo de rutina que terminó en sala de internación

La historia arranca como tantas: "Fui a hacerme un chequeo de rutina y terminé internada", dijo ella. La frase parece una exageración y no lo es. Le diagnosticaron púrpura trombocitopénica idiopática, nombre que el médico Guillermo Capuya se ocupó de actualizar en vivo: hoy se la llama púrpura trombocitopénica inmune, una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo decide que las plaquetas son enemigas y las manda al banco. En el momento más bravo, González registró apenas mil plaquetas, un número que en medicina se mira con cara larga. ¿Qué significa en la vida cotidiana? Algo tan simple como lavarse los dientes se convierte en una decisión riesgosa, porque cualquier sangrado puede ser un problema serio. Por eso durante un tiempo no podía ni cepillárselos.

Cuenta que pasó por cuatro tratamientos, y que el último parecía estar dando señales de respuesta, aunque falta la prueba final del laboratorio. Sigue con controles y todavía no sabe si va a depender de medicación para siempre. Esa incertidumbre es la parte que nadie te explica cuando te dan un diagnóstico: el cuerpo puede mejorar, pero la cabeza se queda mirando el reloj durante meses.

“Yo sé que tengo una enfermedad, pero yo no soy la enfermedad.”Denisse González

Lo que aprendió adentro del hospital

González habló también de algo que no suele aparecer en los partes médicos: la compañía. Destacó el papel de su pareja, Bautista Mascia, durante las internaciones, y a partir de ahí sacó una conclusión que parece de manual pero que muchas veces se olvida. Cuando estás en una cama de hospital, una visita y una conversación pesan más que cualquier pastilla. Ella lo dice con nombre propio, y se nota que lo dice porque lo vivió.

Otro efecto inesperado de hacerse cargo del tema en público fue cruzarse con gente que vive lo mismo. "Me escribieron personas con la misma enfermedad", contó. Y agregó que conocer de primera mano las experiencias de otros pacientes fue clave para no sentirse sola con un diagnóstico que, hasta ese momento, le sonaba a jeroglico. Las redes, esa cosa que tanto critico, en este caso le sirvieron para algo concreto: armar una pequeña comunidad de pares a la velocidad de un mensaje.

Mi veredicto

Vale la entrada. La nota funciona porque Denisse no busca lástima ni show, sino explicar con palabras llanas qué le pasa y por qué eligió contarlo. A un mes de la última internación, la imagen que queda es la de alguien que todavía mira los análisis con la garganta apretada pero que se anima a poner el cuerpo en la mesa. Una mención aparte, merecidísima, para Bautista Mascia, que aparece en la nota como el que se quedó al lado sin hacer ruido: ese tipo de presencia no se nota en cámara, pero sostiene todo lo demás.

  • Diagnóstico: púrpura trombocitopénica inmune (antes llamada idiopática), una enfermedad autoinmune que ataca las plaquetas.
  • Récord más bajo: mil plaquetas en el pico del cuadro, lo que obligó a restringir actividades cotidianas, incluido cepillarse los dientes.
  • Tratamientos: cuatro en total, el último con señales de respuesta que se confirmarán con próximos análisis.
  • Decisión de hablar en público: la tomó para no desaparecer un mes de redes sin explicación y para conectar con otros pacientes.
  • Acompañamiento: destacó el rol de su pareja Bautista Mascia y el valor de las visitas durante las internaciones.
CB
Claudia BustosEspectáculos

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