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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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Cuando el Flash de los años cuarenta se cuela en la tienda de cómics de Stuart

El spin-off de The Big Bang Theory cierra su primera temporada con un cameo de la Jay Garrick de la Edad de Oro. Estuvo a punto de ser Linterna Verde, pero los productores recalcularon sobre la marcha.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 4 min de lectura
Cuando el Flash de los años cuarenta se cuela en la tienda de cómics de Stuart

Lo advierto desde el arranque: esto no es una reseña solemne, es una nota escrita por una persona que todavía se ríe sola recordando las veces que Stuart se quedó dormido en la trastienda de la comic shop. Y sin embargo, acá estamos, hablando de Flash, de Linterna Verde y de realities paralelos en formato historieta. La vida, queridos lectores, da giros más raros que un guionista de CW a las tres de la mañana.

Del sueño linterna al relámpago de la Edad de Oro

El penúltimo episodio de Stuart no consigue salvar el universo plantea que Stuart, Denise y compañía quedaron atrapados dentro de un cómic al finalizar el capítulo anterior. La encerrona, como todo lo que le pasa a este hombre, ocurre literalmente dentro de su propio negocio: la tienda de historietas se convierte en el portal, el papel se vuelve pasillo, y el grupo tiene que arreglárselas con lo que encuentre en las viñetas. Para suerte del espectador, lo que encuentran es a Jay Garrick, la versión originaria de Flash, esa de casco metálico y pijama militar que caminó por las páginas durante la Edad de Oro. Lo interpreta Andy Ridings, con la rigidez cómica necesaria para sostener a un superhéroe de hace casi un siglo en pleno siglo veintiuno.

En una escala que ya es tradición de esta columna: el capítulo vale la entrada. No por épico, sino por la decisión tonal de tomarse en serio algo decididamente ridículo. Garrick, con sus alitas en el casco y sus poses de manual de los cuarenta, podría haber quedado como gag visual y nada más. En cambio, funciona como catalizador emocional: le da al equipo un compañero de aventuras que cree en lo que hace, algo que a Stuart le hace bastante falta.

El propio Zak Penn, uno de los responsables de la serie, reconoció lo que casi todos imaginábamos al leer la sinopsis: la idea original no era Flash. La idea original era Linterna Verde. Iban a meter a Linterna Verde, mostrar el anillo, pronunciar el juramento y resolver el conflico con voluntad cósmica. No pudo ser. Resulta que hay otra serie en desarrollo centrada específicamente en Linterna Verde, titulada Linternas, y los productores no quisieron pisarle la historia a nadie. La decisión, por una vez, fue elegante: no avanzan sobre un personaje ajeno cuando ese personaje tiene su propio vehículo a la vuelta de la esquina.

“Spoiler: no hemos conseguido a Linterna Verde.”Título del episodio

El nombre del capítulo funciona como guiño y como confesión pública. Titular un episodio Spoiler: no hemos conseguido a Linterna Verde es admitir, en mayúsculas editoriales, que el plan original se cayó. Y al mismo tiempo es una broma interna que el fandom entiende sin necesidad de glosario. Lo que no queda claro, y Penn no lo aclara demasiado, es si esa otra serie a la que hacen referencia es la de Linternas que prepara HBO con motivo de fondo, o un proyecto anterior que nunca terminó de cuajar. La prudencia obliga a quedarse con la versión oficial y nada más.

Junto con Bill Prady, Penn decidió que Flash, y específicamente Garrick, encajaba mejor con la mecánica del relato. El razonamiento que ofrecieron es honesto: la historia necesitaba mover a los personajes entre dimensiones, y un velocista tiene más juego narrativo que un tipo con un anillo. Se entiende. Un tipo con un anillo resuelve todo con un anillo. Un tipo que corre muy rápido puede chocar contra una pared, perderse en un callejón temporal y generar hasta una escena de acción creíble. La elección, en retrospectiva, les salió redonda.

Por qué Garrick y no Barry, y por qué esa sonrisa

  • Jay Garrick es la versión de Flash de la Edad de Oro, anterior a Barry Allen y a todos los velocistas que el público masivo reconoce.
  • Penn justificó la elección por el costado deliberadamente ridículo del personaje: el casco con alas, el traje sin pretensiones, la solemnidad de otra época.
  • El propio showrunner reconoció que la decisión no tenía intención de ofender a los fans de otras encarnaciones del héroe.
  • La aparición funciona como cameo de refresco a una serie que arrastra cierto olor a compartimento estanco del universo madre.

Queda una observación que la serie viene haciendo bien y que conviene no dejar pasar: el tratamiento respetuoso de los personajes que cruzan desde DC. Ni los parodian, ni los ningunean, ni los usan como souvenir. Garrick entra en el universo de Stuart con la dignidad que merece un héroe octogenario y, aun así, se banca el chiste. Es un equilibro difícil, y los guionistas lo vienen sosteniendo.

Después de este capítulo, a la primera temporada le queda un episodio de cierre. No es spoiler: la continuidad ya está confirmada con una segunda temporada. Para entonces, lo razonable sería esperar que el grupo salga del cómic y vuelva a la realidad habitual, aunque con esta serie una nunca sabe. Si los productores mantienen el nivel de ingenio que demostraron al cambiar Linterna Verde por Garrick, la segunda entrega puede aspirar a algo más que a extender el chiste. Mucho más. Lo que ya está confirmado es que Andy Ridings tiene lo suyo como Garrick: sostiene al héroe con la rigidez justa, sin que la parodia le gane de mano. Si el año que viene vuelven a llamarlo, mejor.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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