Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Punto Serrano

Punto Serrano

Portada — Vida —

Caminar, levantar una pesa y sacarse el audífono del placard: la receta de López Rosetti para llegar entero a los 80

El médico clínico y cardiólogo desglosó una rutina semanal que combina caminata, fuerza, controles y vida social. La idea, simple y bastante de sentido común, es preservar la autonomía con el paso de los años.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
Caminar, levantar una pesa y sacarse el audífono del placard: la receta de López Rosetti para llegar entero a los 80

Otra vez el doctor de la televisión nos dice que caminemos. Pero esta vez, lejos de sonar a consejo de manual, la propuesta de Daniel López Rosetti tiene la practicidad de un plan que se puede cumplir sin vivir en el gimnasio. El médico clínico y cardiólogo acercó una rutina para cuidar cerebro y corazón que no exige grandes inversiones ni heroicidades: caminatas, algo de fuerza, controles al día y, sobre todo, no aislarse. Vale la entrada solo para entender por qué insiste con cosas tan elementales.

Caminar, pero con ritmo y con amigos

El punto de partida que sugiere el especialista es casi una obviedad que muchos se olvidan: una caminata con amigos, una actividad en el club barrial o un grupo de baile. La clave, dice, es elegir algo que resulte agradable. Si la actividad molesta, no se sostiene. Y si no se sostiene, no sirve. Para quienes necesitan una referencia concreta, López Rosetti habló de 150 minutos de caminata rápida por semana, repartidos en media hora durante cinco días. Como guía para el ritmo, tiró una imagen simple: tiene que permitir conversar sin quedarse sin aire. También desaconsejó eso tan argentino de guardar todo el esfuerzo para el domingo.

La fuerza que se entrena en la silla

El otro pilar de la rutina es el trabajo muscular, dos o tres veces por semana. Nada de máquinas sofisticadas: levantarse de una silla y volver a sentarse, flexiones contra una pared, bandas elásticas o unas pesas livianas alcanzan. En personas mayores, esto se traduce en algo muy concreto, que él mismo vinculó con el tono muscular, el equilibrio y la autonomía para seguir manejándose solo. La progresión, aclaró, debe ser gradual, y si aparecen mareos, dolor de pecho, palpitaciones o falta de aire fuera de lo habitual, hay que parar y consultar. También pidió atención cuando cuesta respirar en las tareas cotidianas: eso siempre merece una revisación médica.

El resto, que no es poco

Porque una rutina de movimiento sin el resto del combo es como ir a la cancha y quedarse en la platea. López Rosetti completó la propuesta con lo que llamó un cuidado más amplio: controlar presión arterial, diabetes, colesterol y demás lípidos, atender la obesidad y dejar el cigarrillo. La explicación que dio tiene una lógica casi de manual escolar, pero no por eso menos cierta: cerebro y corazón necesitan el oxígeno y los nutrientes que llegan por la sangre, así que proteger las arterias es cuidar a los dos al mismo tiempo. Sumó además dormir bien, alimentación de estilo mediterráneo con verduras, frutas y legumbres, moderar el alcohol y consultar ante cuadros depresivos.

  • 150 minutos de caminata rápida por semana, en bloques de media hora durante cinco días.
  • Ejercicios de fuerza dos o tres veces por semana, incluso en casa, con silla, pared o bandas elásticas.
  • Controles periódicos de presión arterial, diabetes, colesterol y otros lípidos.
  • Alimentación de tipo mediterránea, con verduras, frutas y legumbres.
  • Atención a la pérdida auditiva y a la vida social como parte del cuidado integral.

El oído, ese gran olvidado

Sobre el final de su exposición, López Rosetti puso el foco en un punto que suele quedar afuera de la conversación: la pérdida auditiva. Explicó que dificulta la comunicación y termina empujando al aislamiento, y que un audífono dejado en un placard es, en la práctica, un cerebro al que le estamos negando estímulo. Lo dijo como al pasar, pero es de esas frases que se quedan dando vueltas. Y vale la pena rescatarla, porque detrás de cada recomendación de moverse, comer bien y controlarse, aparece siempre la misma advertencia de fondo: si no se conversa con otros, todo lo demás se cae. Cierra la propuesta el elogio merecidísimo para ese médico que, en cada aparición, insiste con la parte humana del asunto y no solo con los estudios: López Rosetti no se limita a recitar indicaciones, las explica, y eso, en televisión, no abunda.

CB
Claudia BustosEspectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo