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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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Black Torch: un ninja, un gato negro y menos de seis horas para zambullirse en la fantasía urbana

La serie animada del manga de Tsuyoshi Takaki llega a Crunchyroll con doce episodios concentrados, una dupla improbable y un departamento gubernamental dedicado a cazar espíritus. Ideal para una tarde ociosa.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
Black Torch: un ninja, un gato negro y menos de seis horas para zambullirse en la fantasía urbana

A veces uno pide recomendaciones y le tiran la típica lista de veinte animés para ver en vacaciones. Esta vez no: Black Torch entra por los ojos rápido y se deja terminar antes de que oscurezca. Vale la entrada, aunque más no sea por la química improbable entre un ninja verborrágico y un espíritu con cara de gato negro malhumorado.

La serie adapta el manga de Tsuyoshi Takaki y suma doce episodios disponibles en Crunchyroll, con una duración total que no llega a las seis horas. La producción corre por cuenta de 100studio y propone un combo eficaz: tecnología contemporánea, técnicas ninja del Japón tradicional y criaturas sobrenaturales sueltas por la ciudad.

Jiro, Rago y un departamento poco convencional

Jiro es el clásico protagonista al que le sobran dones y le faltan límites. Heredó entrenamiento ninja de su abuelo y, como si fuera poco, entiende el idioma de los animales. En una salida al bosque se topa con Rago, un mononoke con aspecto de gato negro que lleva años sellado y tiene la mejor cara de pocos amigos del reparto.

El primer encuentro parece una postal tierna, pero dura poco. Otro espíritu ataca, Jiro se pone en el medio para defender a Rago y termina con una herida que no tiene arreglo humano. La solución la aporta el propio Rago: se fusiona con él para salvarlo. Desde ahí conviven en el mismo cuerpo y la serie se obsesiona con esa relación, que es lo mejor del show.

  • La dupla central: un ninja charlatán y un mononoke sarcástico que comparte su cuerpo.
  • La Oficina de Espionaje como excusa para sumar acción y misiones por episodio.
  • Mitología de espíritus malignos con estética muy japonesa, lejos del glamour de otras series del género.
  • Un elenco breve y reconocible, ideal para engancharse sin hacer planilla de personajes.

Un manga breve que llegó a la pantalla

El material original arrancó en 2016, pasó al formato digital y fue cancelado en 2018. Quedaron 19 capítulos, recopilados en cinco volúmenes, que sirven de base a esta adaptación corta y sin relleno. La serie no se estira: va al grano y deja gusto a poco, que también es una forma de querer a alguien.

Después del incidente en el bosque, Jiro y Rago terminan en Black Torch, un flamante departamento de la Oficina de Espionaje dedicado a enfrentar espíritus malignos. Ahí se suma una joven y un tercero de carácter más serio, que cumple la función de poner los pies sobre la tierra cada vez que la dupla se manda alguna. Las peleas están bien coreografiadas y el diseño de monstruos tiene personalidad propia.

Dicho todo esto, lo que sostiene la serie no son los combates: es la convivencia entre Jiro y Rago, con sus diálogos picantes y sus discusiones por quién controla el cuerpo. Es el motor cómico y emocional de los doce capítulos. Si te seduce la fantasía urbana con criaturas japonesas y un ritmo ágil, Black Torch es de las pocas propuestas que se miran de un tirón sin sentir culpa por el tiempo invertido.

Una mención aparte para el trabajo de voz del actor que interpreta a Rago: le pone una ironía mínima, casi perezosa, que contrasta perfecto con el entusiasmo desbordante de Jiro. Es el detalle que nadie nombra y, sin embargo, sostiene cada escena que comparten.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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