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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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Barry Manilow se bajó del escenario a los dos temas y la bronquitis volvió a arruinarle la fiesta

El cantante interrumpió su show en Las Vegas tras cantar apenas dos canciones y debió suspender la función del día siguiente. Es el capítulo más reciente de una seguidilla de postergaciones que empezó con un cáncer de pulmón detectado a fin del año pasado.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
Barry Manilow se bajó del escenario a los dos temas y la bronquitis volvió a arruinarle la fiesta

Hay algo casi poético en que a Barry Manilow le gane la tos justo cuando vuelve a cantar. El tipo salió al escenario del International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino, arrancó con dos temas y dijo basta. La banda siguió tocando instrumentales como si fuera un arreglo expresamente pensado para tapar la tos del jefe, hasta que una voz en off se hizo cargo y le avisó al público que la velada había terminado ahí mismo. Después llegaron los mails con el reembolso de las entradas. Bonito gesto, aunque uno prefiere cobrar el show completo.

La bronquitis como vieja conocida

Lo que le pasó no es nuevo y, peor aún, no es un dato menor. Sus representantes confirmaron que fue una bronquitis aguda la responsable del papelón, y eso conecta directo con lo que el propio Manilow contó tiempo atrás: que todo este quilombo empezó con estudios por unas molestias en la cadera y un historial de bronquitis recurrentes. Esas pruebas fueron las que terminaron detectándole un cáncer de pulmón en estadio 1, en diciembre del año pasado. Una forma bastante retorcida de decir que la tos le terminó salvando la vida.

“Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas.”Barry Manilow, en entrevista con la revista People (marzo)

El diagnóstico fue un baldazo de agua fría. Me dijo el médico: puede ser cáncer. Yo le dije: imposible. Y un mes después ya estaba en el quirófano para una lobectomía, esa cirugía en la que te sacan la parte del pulmón jodida. La buena noticia es que no hubo quimioterapia ni radioterapia. La detección temprana fue clave: si el bicho se expandía un poco más, hoy estaríamos hablando de otra cosa.

Una residencia que se armó en pedazos

  • La temporada en el Westgate estaba prevista para febrero y se pasó a marzo por la cirugía.
  • En mayo volvió a postergarse porque, según el propio cantante, los grandes avances en la recuperación no eran suficientes para subirse a un escenario.
  • Recién pudo cumplir fechas en el Reino Unido durante junio y apuntaba a retomar Las Vegas en julio.
  • La bronquitis aguda lo bajó otra vez del escenario tras apenas dos canciones.

Más allá del parte médico, lo que queda a la vista es un tipo de 81 años que insiste con volver al escenario cuando el cuerpo le pide otra cosa. Hay una obstinación ahí que mezcla coraje y algo de terquedad. También hay algo enternecedor en escucharlo decir, en plena posguerra con su propio pulmón, que esto lo obligó a preguntarse si hizo lo que quería hacer, si hizo feliz a la gente, si fue buen amigo. Son las preguntas que uno evita durante décadas hasta que un médico le marca las cosas.

¿Vale la entrada? No, no la vale. Aunque a esta altura la pregunta es casi una crueldad: el que pagó la platea se fue con la música a medio camino y un mail con instrucciones para recuperar la plata. La función del día siguiente también se cayó y, por ahora, no hay nuevas fechas confirmadas para reemplazar la deluxe de Manilow en Las Vegas.

Antes de cerrar, una mención merecida para la banda que sostuvo el show cuando ya no había show. Tocaron lo que hubo que tocar para que la salida del jefe no pareciera un naufragio en vivo. Sin nombre en los marquesinas, como siempre les pasa a los músicos que trabajan detrás del cantante famoso. A veces el verdadero show está donde nadie mira.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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