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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Punto Serrano

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A treinta años de su muerte, Gilda y la canción que se negó a morirse con ella

Miriam Alejandra Bianchi tenía 34 años cuando el 7 de septiembre de 1996 la Ruta 12 se la llevó puesta. Dos años antes había grabado 'No me arrepiento de este amor', un tema que nadie quería editar, que arrancó pegando en Bolivia y Perú, y que terminó convirtiéndose en el himno póstumo de una mujer que dejó la docencia para cantarle a la vida.

CB
Claudia BustosEspectáculos · · 3 min de lectura
A treinta años de su muerte, Gilda y la canción que se negó a morirse con ella

Acá estoy, otra vez, sentada frente a la compu con un tema que me eriza la piel desde los quince. Treinta años ya. Treinta. Y la sigo cantando a los gritos en el auto, como si la ventanilla pudiera tapar mi falta de oído. Pero bueno, hablar de Gilda es eso: es rendirse ante una historia que no necesita adornos.

Miriam Alejandra Bianchi nació el 11 de octubre de 1961 en Buenos Aires, fue maestra jardinera y un día respondió a una convocatoria para integrar una banda tropical. Decisión tomada: dejaba el aula, reorganizaba la vida familiar y se mandaba a la ruta con una valija llena de glitter y de valentía. Dos años antes del accidente que se la llevó el 7 de septiembre de 1996 sobre la Ruta Nacional 12, en Entre Ríos, grabó una canción que era su retrato hablado.

Una canción que casi no ve la luz

'No me arrepiento de este amor' abre el disco 'Pasito a pasito con… Gilda', su tercer álbum, editado en 1994. Según contó Juan Carlos 'Toti' Giménez, músico y productor que compartió con ella buena parte del trabajo artístico, la composición es íntegramente de Gilda y se la dedicó a él. Ella no quiso inscribirlo como coautor, pese a que la colaboración entre ambos era moneda corriente. Gesto de autora, de los que ya no se ven.

La sesión tuvo lo suyo. El productor José 'El Cholo' Olaya no estaba convencido de incluir el tema y, siempre según el relato de Giménez, la grabación se hizo mientras Olaya estaba en Perú. Gilda estaba resfriada ese día, y el arreglo de teclado se usó para reforzar la voz en uno de los pasajes. Una grabación hecha a las apuradas, con mucama y sin permiso, y sin embargo acá estamos, tres décadas después, todavía hablando de ella.

  • El tema no explotó primero en Argentina: la recepción fuerte llegó desde Bolivia y Perú, donde Gilda hizo presentaciones y pasó por televisión.
  • En el país el reconocimiento masivo vino después de su muerte: entre 1997 y 1998 el álbum volvió a circular, la canción ganó radios, pantallas y pistas de baile.
  • En 1998 Attaque 77 publicó su propia versión, lo que amplió el alcance del tema mucho más allá del circuito tropical.
  • En 2016 se estrenó la película biográfica que lleva el nombre de la canción como título, protagonizada por Natalia Oreiro.
“Una mujer que tuvo que luchar contra muchos prejuicios sociales, culturales y familiares.”Natalia Oreiro, sobre Gilda

Con los años, la figura de Gilda se llenó de devoción popular y de pedidos de milagros atribuidos a su intercesión. No es folklore: es la prueba de que hay canciones que se convierten en puente entre la gente y algo que la razón no termina de explicar.

Mi veredicto: vale la entrada, de las primeras filas. Y si alguien merece el aplauso de pie que casi nadie le da, ese es Toti Giménez, que tuvo la grandeza de contar la historia sin adueñarse de una sola coma. Gracias, Toti, por cuidar la verdad de una mujer que cantaba como si cada verso le fuera la vida. Y vaya si le fue.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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