Espírito Santo, el secreto verde que se cuela entre Rio y Bahía
Con menos de una hora de vuelo desde Rio de Janeiro, este estado brasileño combina playas tranquilas, montañas que cambian de color y una gastronomía con identidad propia. Ideal para el argentino que ya conoce el circuito clásico y busca algo distinto.

Te cuento de entrada: si planeás viajar este fin de semana largo, Espírito Santo viene con buena ocupación hotelera y pronóstico favorable, así que vale la pena tenerlo en el radar. Es un estado brasileño que muchos compatriotas todavía no tienen en el mapa, y se ubica justo en el medio del circuito más clásico: entre Rio de Janeiro y Bahía, con límites con Minas Gerais.
Su capital es Vitória, pero la movida costera se concentra en Vila Velha, la ciudad de al lado. Las playas son amplias, de oleaje moderado y, sobre todo, sin la masividad que caracteriza a otros puntos del litoral brasileño. Para alguien cansado del amontonamiento de otros destinos, el dato no es menor.
Las sierras y la piedra que cambia de color
A una hora de la zona metropolitana, el paisaje pega un giro brusco. Aparecen las sierras con temperatura más fresca y una geografía que rompe con la postal playera. La estrella es la Pedra Azul, una formación rocosa que cambia de color a lo largo del día: verde, azul intenso y hasta naranja, según cómo le pegue el sol.
Es un fenómeno óptico, depende de la luz, y eso hace que cada visita sea una experiencia distinta. La zona suma lavaderos de café, haciendas, productores de quesos, embutidos artesanales y palmitos frescos. El agroturismo funciona muy bien acá y permite recorrer, degustar y comprar directo al productor, sin intermediarios.
La cocina capixaba
La gastronomía del lugar tiene sello propio, y la moqueca capixaba es el plato central. Se diferencia de la versión bahiana en algo clave: no lleva aceite de palma ni leche de coco. Queda una preparación más ligera, a base de pescado, tomates, cebollas y hierbas, cocinada en cazuela de barro.
“Es una preparación ligera y saludable, con identidad propia, que refleja bien lo que somos como estado.”Rafael Granvilla Oliveira, gerente de Promoción y Marketing Turístico de Espírito Santo
Comparando con esta misma fecha del año pasado, el destino viene ganando tracción entre turistas argentinos que ya conocen Rio y buscan algo distinto sin meterse en un viaje largo. Las conexiones aéreas ayudan bastante.
Cómo llegar y dónde parar
Desde Argentina, lo más cómodo es volar a Rio de Janeiro o São Paulo y desde ahí tomar una conexión a Vitória. Desde Rio son unos 45 minutos, desde São Paulo un poco más de una hora. Para los quePrefieren ruta terrestre desde Rio, hay que calcular unas ocho horas por la ruta costera.
- Vila Velha para la playa, con arena amplia y oleaje tranquilo
- Pedra Azul para la postal, ideal en horario de sol bajo para ver el cambio de color
- Las haciendas de la región serrana para el agroturismo y la compra directa de café y palmitos
- Para comer, arrancar por una moqueca capixaba auténtica en alguno de los restaurantes de Vitória o Vila Velha, y guardar lugar para el postre con café de especialidad de la zona
¿Conocés Espírito Santo o tenés pensado visitarlo? Contanos en los comentarios qué parte del destino te llama más la atención. Y si te copa la idea, arrancá por mirar pasajes: la conexión corta desde Rio hace que sea un destino muy accesible para escaparse unos días.
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