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Asma con reglas propias: por qué a las mujeres les juega más duro después de la pubertad

Estrógeno y progesterona inflaman las vías respiratorias, el ciclo menstrual y el embarazo suman obstáculos, y la brecha con los varones se ensancha en la adultez. Lo que dice la ciencia y por qué el seguimiento clínico suele quedarse corto.

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Sebastián CuelloDeportes · 5 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Hasta la pubertad, los nenes la pasan peor. El asma golpea más fuerte y más seguido a los varones en la infancia. Después, la cosa se da vuelta: en la adultez, las mujeres concentran la mayor parte de los casos graves, las consultas a guardias y las internaciones. Un análisis publicado en 2025 en BMC Pulmonary Medicine, basado en datos del Global Burden of Disease 2021, calculó 260 millones de personas con asma en el mundo ese año. Lo que la clínica muestra desde hace rato, los números ahora lo confirman con mayúsculas.

La hora de las hormonas

La diferencia entre sexos no tiene una causa única. Un estudio publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology, conducido por Dawn C. Newcomb desde la Universidad Vanderbilt, puso el foco en células inmunitarias de pacientes con asma grave. ¿El hallazgo? El estradiol y la progesterona pueden empujar la producción de IL-17A, una proteína directamente vinculada a procesos inflamatorios. Además, se detectó mayor actividad de células llamadas TH17 en mujeres con asma grave respecto de varones con el mismo diagnóstico. Los propios autores aclaran que el hallazgo no prueba causalidad directa ni aplica a todos los casos: el grupo estudiado fue chico y parte del análisis se hizo en modelos animales.

Patricia Silveyra, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana, aporta otra pieza clave: no se trata de genes completamente distintos entre mujeres y varones. Un mismo gen puede comportarse de manera diferente según el sexo, en interacción con factores hormonales y ambientales. La biología no es uniforme: se expresa, se desregula y se enferma de manera distinta.

El ciclo menstrual y el embarazo: dos que el sistema de salud pocas veces escucha

Algunas mujeres reportan cambios en el control del asma antes o durante la menstruación. Una revisión sobre asma premenstrual estimó que hasta el 40% de las pacientes podría notar variaciones ligadas al ciclo, aunque los estudios disponibles no permiten establecer una cifra definitiva. La hipótesis más estudiada apunta a las oscilaciones de estrógeno y progesterona en los días previos a la menstruación, que pueden aumentar la inflamación bronquial y la sensibilidad de las vías aéreas.

Durante el embarazo, la evolución tampoco es predecible. Un patrón clínico tradicional describe que aproximadamente un tercio de las embarazadas con asma empeora, un tercio se estabiliza y otro tercio mejora, lo que vuelve imprescindible un seguimiento personalizado en cada trimestre.

  • La brecha aparece después de la pubertad y se profundiza en la adultez.
  • El estradiol y la progesterona pueden intensificar la inflamación bronquial.
  • El ciclo menstrual y el embarazo funcionan como disparadores subestimados.
  • El seguimiento clínico suele no contemplar las variaciones hormonales.
  • Falta investigación con muestras grandes y diversificadas para cerrar el diagnóstico.

Mientras la medicina siga tratando el asma como una enfermedad uniforme, las mujeres seguirán llegando tarde al especialista, peregrinando por guardias y bancándose cuadros que podrían prevenirse con un seguimiento que contemple su biología. La próxima consulta debería incluir la pregunta: ¿en qué momento del ciclo estás? Quizás ahí empieza a cambiar la historia clínica.

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Sebastián CuelloDeportes

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