Viernes, 28 de agosto de 2026
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Punto Serrano

Perdidos: Lindelof se cansó de explicar lo que ya había dicho y los fans igual no le creen

El cocreador de la serie volvió a desmentir la teoría del purgatorio, aclaró el sentido de los flash sideways de la sexta temporada y contó de dónde salió la idea. Igual, hay algo que no cierra.

CB
Claudia BustosEspectáculos · 27 DE AGO DE 2026 · 3 min de lectura
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A más de quince años del final de Perdidos, Damon Lindelof sigue haciendo declaraciones que confirman exactamente lo mismo que dijo en 2010, y todavía hay gente que le discute el final como si la serie fuera suya. Lo admirable, en todo caso, es la paciencia.

En una charla reciente, el cocreador volvió a marcar una posición que ya había explicitado más de una vez: la isla no fue el purgatorio. Lo que los espectadores vieron durante seis temporadas ocurrió de verdad. La Iniciativa Dharma fue real, la isla fue real y, al terminar la serie, Hurley y Ben seguían manejándola. Punto.

Lo que sí pasó y lo que no

Lo que sí pasó

  • Jack cierra los ojos en el último fotograma y muere dentro del relato principal.
  • Hurley y Ben quedaron a cargo de la isla al final de la serie.
  • Los viajes en el tiempo se introdujeron a fines de la cuarta temporada y dominaron la quinta.
  • Los flash sideways de la sexta temporada representan la experiencia de los personajes después de la muerte.

Lo que no pasó fue esa línea narrativa paralela en la que el vuelo Oceanic 815 nunca se estrella y los personajes se cruzan sin reconocerse. Esa dimensión no es una realidad alternativa ni una paradoja temporal mal armada. Es otra cosa, y ahí es donde la cosa se vuelve interesante.

“Todo lo que siempre te hemos mostrado, todo lo que ocurre en la isla, ocurrió. Absolutamente, al cien por cien.”Damon Lindelof

De dónde salió la idea

La decisión de cómo cerrar la serie se tomó entre la tercera y la cuarta temporada. Los guionistas sabían desde temprano que Jack iba a morir, y les obsesionaba la simetría: el ojo que se abre en el piloto y el ojo que se cierra en el final. El problema era qué hacer con el personaje después de muerto. La respuesta les llegó de un texto que no tiene nada que ver con una serie de aventuras en una isla tropical: el Bardo Thodol, conocido en Occidente como el Libro tibetano de los muertos.

“La idea de Bardo es un lugar al que vas cuando mueres pero no sabés que estás muerto. Nadie puede decírtelo.”Damon Lindelof

Esa fue la llave. Los guionistas necesitaban un recurso que no se notara como post mortem desde el primer episodio de la sexta temporada. Por eso apilaron los viajes en el tiempo sobre el final de la cuarta y construyeron toda la quinta arriba de esa base. La idea era que el público leyera los flash sideways como una paradoja temporal, hasta que los propios personajes, al recordar cosas que en esa línea nunca habían vivido, hicieran saltar la pregunta obvia: cómo se acuerdan de algo que no les pasó.

La pregunta que no se contesta

Lo que Lindelof nunca termina de cerrar, y por eso los fans no lo dejan en paz, es qué hicieron los guionistas con toda la información que fueron plantando durante seis años para que los flash sideways no se vieran venir. Algunas señales funcionan con la lectura del Bardo. Otras quedaron flotando, y muchos espectadores sienten que se les cambió el manual de instrucciones en el último tramo. Lindelof puede repetir la frase del cien por cien las veces que quiera: el final sigue dividiendo aguas, y eso, quiera o no, también es parte del legado de la serie.

Una mención aparte para Michael Emerson, cuyo Ben Linus nunca necesitó que le explicaran el guion para sostener un capítulo entero con la mirada. Vale la entrada, solo por él.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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