Jueves, 3 de septiembre de 2026
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Punto Serrano

La memoria como campo de batalla: lo que se animó a hacer "Silo" en su temporada más arriesgada

Graham Yost, el showrunner de la distopía de Apple TV+, cuenta por qué le borraron la memoria a Juliette, cómo convencieron al autor Hugh Howey de traicionar los libros y por qué los villanos de la serie, lejos de ser monstruos, son gente que cree estar haciendo lo correcto.

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Claudia BustosEspectáculos · 3 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

A esta altura, pedirle a una serie de ciencia ficción que no haga trampa con la memoria de sus protagonistas es como pedirle a una novela policial que no esconda al asesino: el recurso está tan gastado que solo lo salva una buena razón. La tercera temporada de "Silo" se anima a usarlo como columna vertebral, y el showrunner Graham Yost se sentó a explicar por qué. La excusa, dice, fue un personaje secundario de los libros de Hugh Howey llamado Daniel, que despierta de la criosuspensión convencido de que se llama Troy. A partir de ahí, todo encajó.

“El control de la memoria es una parte fundamental de este proyecto. Sabemos que en el Silo 18 prácticamente borraron los recuerdos de todos hace 140 años.”Graham Yost

El razonamiento, expuesto en pocas palabras, fue así: si la protagonista volvía al silo después de todo lo que pasó, las autoridades tenían dos caminos, eliminarla o borrarle la cabeza. Como matarla era complicado porque la quieren hasta las paredes, quedó el camino B. De ahí a la trama central de la temporada, con Rebecca Ferguson intentando reconstruir quién es en un mundo que se empeña en que no lo recuerde, hay un paso.

El libro como punto de partida, no como biblia

La temporada cubre el segundo volumen de la trilogía escrita por Howey, que tiene un problema práctico bastante severo: Juliette casi no aparece hasta el final. Los guionistas necesitaban construirle una historia propia y, de paso, se inventaron un personaje nuevo, la hermana de Daniel, una aviadora naval que vuelve de una misión sin acordarse de nada. Para los fans de los libros que se quejan de que la serie se aleja del material original, Yost tiene una respuesta que cierra el debate: Howey mismo está de acuerdo.

El otro tema fuerte de la charla fue el tratamiento de los antagonistas. Yost lo dice sin rodeos: en "Silo" no hay villanos de manual. Bernard y Sims, que en las primeras temporadas funcionaban como la amenaza personificada, en el fondo estaban convencidos de que protegían al silo. El descubrimiento de la temporada tres es brutal: el Silo Uno puede borrarlos cuando se le antoje, y eso los obliga a decidir qué hacen con esa verdad. La pregunta que sobrevuela toda la serie, según su propio creador, es si la gente puede redimirse, incluso aquella que hizo daño sin saber que lo estaba haciendo.

“Las personas pueden redimirse. Incluso las personas que han hecho cosas malas, en muchos casos, no sabían que eran los malos.”Graham Yost

Aplauso aparte, y esto casi nunca lo digo, para el trabajo silencioso del equipo de producción que construye los mundos subterráneos del Silo 18. En una serie donde el decorado es prácticamente un personaje más, mantener la coherencia visual a lo largo de tres temporadas sin que el espectador note los costurones es un oficio que merece ser nombrado. Nadie lo nombra, y por eso lo nombro yo.

Mi veredicto, con la escala de siempre: vale la entrada. Quien haya aguantado las dos primeras temporadas con la paciencia que la serie pide va a encontrar acá la recompensa. Quien esperaba otra cosa, probablemente nunca la encontró.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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