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Cecilia Garraffo, la chica de Belgrano que le enseña a las máquinas a cazar vida en el cosmos

Creció pensando en ser Actuario, se obsesionó con "Contacto" y hoy dirige en Harvard un instituto que aplica inteligencia artificial a la astronomía. De paso por Buenos Aires, dijo lo que muchos callan: estadísticamente, lo raro sería que estuviéramos solos.

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Claudia BustosEspectáculos · 5 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Hay una argentina en Harvard que le está pidiendo a una computadora que encuentre vida en el Universo mientras el resto de nosotros mira el techo pensando en si apagamos el horno. Se llama Cecilia Garraffo, nació en Belgrano, arrancó la facultad creyendo que iba a ser Actuario y hoy es la directora del Instituto AstroAI del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian. Pasó por Buenos Aires para dictar un seminario en el ITBA y, de yapa, se sentó a charlar sobre por qué la pregunta de si hay vida afuera de la Tierra ya dejó de ser ciencia ficción para volverse una cuestión de probabilidades.

Un camino con volantazos

Garraffo estudió en la Universidad Nacional de La Plata, hizo el doctorado en Física en la UBA y completó dos posdoctorados en Estados Unidos, uno en astrofísica computacional y otro en inteligencia artificial. Pero el punto de inflexión no fue un paper ni un laboratorio: fue la lectura de Stephen Hawking y, sobre todo, la película "Contacto", esa donde Jodie Foster persigue señales de inteligencia entre el ruido cósmico. Ese combo la mandó de Actuario a Astronomía sin escala. Y una vez que cambió, no volvió a dudar.

Por qué dice que lo raro sería que estemos solos

Le preguntaron lo que le preguntan a todo astrónomo que se cruza con un periodista: ¿hay vida ahí afuera? Su respuesta fue tan directa que casi incomoda. "Pienso que hay vida en otros lugares del Universo. No puedo probarlo. Pero es una cuestión estadística. Lo raro sería que no hubiera más vida que la que conocemos", dijo. Eso sí, aclara que habla de cualquier forma de vida, desde una bacteria hasta un virus. La vida inteligente, advierte, es otro cantar: las distancias hacen poco probable cualquier conversación, aunque del otro lado hubiera alguien con ganas de charlar.

“Pienso que hay vida en otros lugares del Universo. No puedo probarlo. Pero es una cuestión estadística. Lo raro sería que no hubiera más vida que la que conocemos.”Cecilia Garraffo

Inteligencia artificial que busca lo que no sabemos que está

El instituto que dirige no usa las herramientas comerciales que conoce hasta el que edita fotos en el celular. Desarrolla modelos propios de IA. La diferencia, según explicó, no es solo la velocidad para procesar datos, que ya de por sí es una locura: es la capacidad de encontrar patrones que nadie estaba buscando. "Podemos intencionalmente buscar patrones que no conocemos ni sabemos que están ahí", contó. Y esto no es un lujo: es una necesidad. El Observatorio Vera Rubin, en Chile, genera en una sola jornada la misma cantidad de datos que toda la historia de la astronomía junta. Sin IA, procesarlo sería como tratar de vaciar una pileta con un gotero.

Cómo se busca vida sin todavía saber qué es

Los científicos no salen a gritar "¡marciano!" cada vez que aparece una molécula interesante. Buscan biosignaturas: señales químicas que podrían delatar actividad biológica. Entre las candidatas suena una y otra vez el oxígeno, ese gas que a nosotros nos sale regalado. El problema es técnico: medirlo en la atmósfera de un planeta a años luz es, por ahora, casi imposible con los instrumentos que tenemos. Pero "casi" no es "nunca", y ahí es donde entra la paciencia y la tecnología.

En 2025, Garraffo recibió el Premio Presidencial a la Trayectoria Temprana para Científicos e Ingenieros, la distinción más alta que entrega el gobierno de Estados Unidos a profesionales en el arranque de su carrera. Una señora que iba para Actuaria y hoy le sacude el polvo a las preguntas más viejas de la humanidad con algoritmos propios. Vale la entrada, y de las que justifican la fila en la esquina.

Una mención merecida

Antes de cerrar, una injusticia que quiero arreglar: en cualquier foto de archivo sobre la película "Contacto" aparece Jodie Foster como la gran protagonista. Pero hay alguien en el elenco que nunca entra en los titulares: la pequeña Emily Baker, la hija del personaje de Foster en la película, que sostiene con la mirada cada una de las escenas familiares y le pone el ancla emocional a una historia que, sin ella, se iría volando entre las estrellas como un disco de los Beatles. Nadie la nombra. Acá la nombro yo.

CB
Claudia BustosEspectáculos

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